Es la primera bifurcación del camino al montar videovigilancia: ¿cámaras WiFi o cámaras PoE? No hay una respuesta universal, pero sí una lógica clara que te ahorra errores caros. Te la resumimos como se la contamos a nuestros clientes.
Cámaras WiFi: libertad de instalación
Su gran ventaja es obvia: sin cable de datos. Instalas donde llegue tu red y un enchufe, en minutos y sin obras. Son perfectas para pisos, alquileres, segundas residencias y puntos donde cablear es inviable. Los modelos actuales de nuestra gama WiFi y 4G incluyen detección IA y disuasión activa. Su límite: dependen de la calidad de tu cobertura inalámbrica.
Cámaras PoE: la fiabilidad del cable
PoE (Power over Ethernet) lleva alimentación y datos por un único cable de red hasta el grabador o el switch. Es la opción profesional: señal estable siempre, sin interferencias, ideal para sistemas de varias cámaras, exteriores grandes y negocios. Nuestra gama PoE con IA se combina con switches PoE y NVR con puertos integrados para una instalación limpia.
La regla práctica
Una o dos cámaras en vivienda con buen WiFi: inalámbricas. Cuatro o más cámaras, exteriores amplios o un negocio: PoE sin dudarlo. ¿Caso mixto? Se pueden combinar: PoE en los puntos críticos y WiFi donde el cable no llega. Todo convive en la misma app DMSS.
Preguntas frecuentes
¿Las cámaras WiFi también graban si se corta internet?
Sí, en su tarjeta SD o en el NVR local. Internet solo hace falta para el acceso remoto y las notificaciones.
¿El PoE necesita electricista?
No necesariamente: es cable de red estándar y conectores RJ45. Si el grabador tiene switch PoE integrado, es conectar y listo.
¿Qué distancia máxima cubre el PoE?
100 metros por tramo de cable; con switches o extensores ePoE puedes ir mucho más allá.
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